
El fotorejuvenecimiento no ablativo se diseñó para combatir el:
Así La IPL confiere a la piel un aspecto más saludable, con el poro más abierto, más regular la pigmentación, y disminuidas las finas arrugas y la cuperosis, debido a que la energía aplicada estimula la formación de colágena.
Las áreas que más se benefician son la cara, el cuello y dorso de manos.

Está demostrado que la mayoría de los pacientes mejoran sólo si se han efectuado varias sesiones, cinco como mínimo. La mejora es gradual y evidente después de finalizado el tratamiento.




Experimentará una ligera sensación en tanto se aplique los pulsos de luz sobre la piel. No obstante la sensación de pinchazo o quemazón es bien tolerada. La aplicación de crean anestésica tipo Emla o de frío minimiza el dolor.
Después de varias sesiones con LIP el resultado esta asegurado durante varios años, no obstante se pueden realizar tratamientos ocasionales de mantenimiento.



